Integradora de partes

Matrona de cambio

Arqueóloga de vidas

Puente entre realidades

Encantadora de relaciones

Evocadora de intimidad

Pero, sobre todo, JARDINERA DE AMOR

Mi arte consiste en crear vías amables y accesibles que te ayuden a reconocer y bajar las barreras que has ido construyendo dentro de ti mismo y que te impiden experimentar plenamente el amor y AMOR.

Facilito procesos individuales y para parejas.
Ofrezco actividades en grupo entorno a mi programa "Las Siete Puertas al Amor".

Quiero explicarte por qué uso la palabra «amor» en minúsculas y «AMOR» en mayúsculas.

Al usar la palabra amor en minúsculas me estoy refiriendo a la capacidad que tenemos los seres humanos para experimentar «esas sensaciones» que sentimos cuando amamos algo o alguien y que también sentimos cuando somos amados.

De forma innata estamos dotados para reconocer ese amor; es un amor que surge principalmente en relación con cosas o personas que percibimos cómo fuera de o separadas de nosotros.

Este tipo de amor, en minúsculas, se conoce también como “amor condicionado”, «amor humano» o “amor relativo”.

La capacidad para sentir amor es uno de los atributos más notables de los seres humanos y de otros seres vivos con los que compartimos planeta.

Por otro lado, cuando uso la palabra AMOR en mayúsculas, me estoy refiriendo a lo que sentimos cuando resonamos con la vibración del campo de potencial creativo infinito que contiene TODO – y lo reconocemos. Cuando sentimos ESO es un reconocimiento de nuestra naturaleza esencial y lo solemos asociar también con la palabra/experiencia AMOR. (Al menos en castellano.)

Este tipo de AMOR, en mayúsculas, se conoce como “amor no condicionado”, “amor puro” o “amor sin causa, ni objetivo” o “amor divino”.

A lo largo de nuestra historia en este planeta hemos usado muchas palabras y símbolos diferentes para referirnos a ese “campo de potencial creativo infinito”. Palabras cómo, por ejemplo: «Dios», «Diosa», «Divinidad Suprema», «El Universo», «Fuente», “La Fuerza”, «Lo Inefable», «Creador/a», “Padre/Madre Supremo/a” … etc.

Para mí, cuando sientes directamente que eres parte de y participe en el campo de infinito potencial creativo has despertado a tu naturaleza esencial. Es una experiencia que está al alcance de cualquier persona.

Eso significa que:

TODOS somos Dios/Diosa.

NO necesitamos intermediarios para poder reconocer nuestra naturaleza esencial.

NO necesitamos ser mejores, más buenos, más píos, más puros… más de lo que sea… con tal de alcanzar un estado en el que ya estamos, ni tenemos que ganarnos el privilegio de convertirnos en algo que ya somos. Solo tenemos que reconocerlo…y aceptarlo. Es tan fácil como eso.

Sintiendo la frecuencia de eso que llamamos amor o AMOR es cómo experimentamos en formato 3D nuestra pertenencia a y participación en el campo de infinito potencial creativo. También podríamos decir que es como experimentamos directamente nuestra divinidad.

Por eso dicen que somos esencialmente AMOR.

Si tienes curiosidad, dudas o dificultades entorno a uno o varios de los siguientes temas, probablemente te pueda ayudar.

Cómo vives la espiritualidad y lo transcendental

Qué da sentido profundo a tu vivir

Tu vocación o llamada «profesional»

Tu propósito de vida y/o de alma

Tu expresión creativa

Cómo vives el amor

Cómo formas y vives los vínculos emocionales

La intimidad corporal y/o sexual

Las relaciones en pareja

La comunicación

Las relaciones familiares

La maternidad o la paternidad

Tu sentido de identidad, de qué o quién eres

Tu sentido de valor propio

Cómo te tratas a ti misma

Secuelas de incidentes que sucedieron en el pasado

Pensamientos, emociones y/o comportamientos automáticos y repetitivos

Si tienes curiosidad, dudas o dificultades entorno a algún tema que no está en esta lista, no te preocupes. Ponte en contacto conmigo y lo hablamos.

Estimada Lector:

Imagino que si estás leyendo esto es porque quieres saber más sobre mi y/o el trabajo que realizo.

Te pido por favor que tomes el tiempo necesario para leer el texto que hay a continuación. Aunque sea un poco largo, te ayudará a determinar si resuenas conmigo y con mi forma de trabajar y así poder decidir mejor si quieres iniciar un proceso conmigo.

Muchas gracias.

Nicole Prado

Cómo llegué a ser Jardinera de Amor

He encarnado en este maravilloso y bello planeta muchísimas veces.

Si, como puedes ver, la reencarnación para mi es un hecho.

De pequeña mi experiencia cotidiana de la realidad incluía entrar y salir de diferentes planos de consciencia e interactuar con seres en otras dimensiones. No vivía el tiempo, ni el espacio como lo hacían, aparentemente, la mayoría de las personas de mi entorno. Podía mirarle a los ojos a algunas personas y ver otras encarnaciones suyas. Podía reconocer personas con las que ya había compartido encarnaciones anteriores. Tenía telepatía con ciertas personas. Me sabía mucho más que una persona/cuerpo humano.

Pero, alrededor de los once años, a raíz de las repetidas regañinas y castigos que recibí por mostrar esos “dones”, me cerré. Desconecté la comunicación con la voz en mi corazón, la voz de mi alma. (Bueno…quizás no del todo, pero casi.)

Reconozco que en algunos aspectos mi vida ha sido muy cómoda. Nunca me han faltado las cosas más básicas como cobijo, comida o agua ya que tuve la “suerte” de nacer en una familia acomodada. Tuve tiempo y medios de sobra para poder hacer prácticamente lo que quería. Medios que otras muchas personas no tienen y tiempo que ellos no tienen porque lo emplean en conseguir lo básico para poder (sobre)vivir.

Sabía que muchas personas no vivían como mi familia porque, aunque yo vivía en una situación económicamente holgada, tuve muchas oportunidades para conocer de cerca y relacionarme con personas que vivían con bastante menos. Recuerdo a esas personas, y lo que compartieron conmigo, con muchísimo cariño.

Las dificultades con las que he bregado a lo largo de mi vida han sido de otro tipo. El principal reto al que me he enfrentado ha sido mi sentido de pertenencia. La forma en la que nací me marcó profundamente y me predispuso a vivir con la sensación de no ser bien acogida. A partir de entonces el guion de mi vida giró en torno a esa percepción de no encajar.

Mi vida ha transcurrido en una larga sucesión de entornos distintos, mudanza tras mudanza. Cosa que me ha obligado, una y otra vez, a tener que pasar por el proceso de integrarme en un sitio nuevo. Pero como nunca he estado el tiempo suficiente en un entorno como para llegar a sentir que pertenecía al él, siempre me he sentido una “forastera”o la «rara». Las veces que llegaba a crear un vínculo afectivo importante con alguna persona acababa con el corazón roto por culpa de otra mudanza.

Mi carácter se fue formando en base a esas experiencias y la mayoría de las elecciones que he hecho en mi vida han sido condicionadas- consciente o inconscientemente- por mi aversión a sentir el dolor de no ser aceptada y mi necesidad de evitar el dolor que me generaba las despedidas.

Levanté todo tipo de barreras para protegerme y desarrollé un sinfín de estrategias para disimular mi inseguridad. Nadie sospechaba lo difícil que era para mi vincularme afectivamente o relacionarme íntimamente. No se daban cuenta de lo vulnerable que me sentía por dentro porque mi comportamiento parecía indicar todo lo contrario.

Paradójicamente, cómo daba la impresión de saber mucho sobre relaciones y sexo, muy pronto las personas empezaron a consultarme sobre sus dificultades entorno a esas áreas de sus vidas.

Esto me hizo sentirme valorada, útil e importante. Durante muchos años lo hice en plan “amigo-terapia”, pero sin ser profesional. Con el tiempo me fui dando cuenta de que realmente me gustaba lo que hacía, pero era consciente de que para poder hacerlo de manera profesional necesitaba hacer algún tipo de formación.

Allá por el año 199o, nada más empezar con la primera de muchas formaciones, empecé a sospechar que a lo mejor sería conveniente empezar por mirar dentro de mí, a mis propias dificultades entorno al amor, el sexo y las relaciones en pareja. Pero como mirar dentro de mi era justo donde no quería mirar, no lo hice.

Desde entonces he hecho terapia en muchas de las formaciones que hice sobre diferentes tipos de procesos y enfoques terapéuticos, pero ninguno fue del todo efectivo conmigo. Hacer terapia reforzaba mi sensación de no ser nunca suficiente, de que no llegaría nunca a estar bien del todo. Así que, en vez de ir abriéndome, me escondí más.

Aprendí a ir siempre un paso por delante de mis terapeutas, dándoles la impresión de estar participando en la terapia cuando no era así. La verdad es que no me atrevía a mostrarle a nadie cómo era debajo de mi fachada.

Cuando me divorcié en el año 2005, después de veinte años compartiendo vida y trabajo con mi entonces marido, inicié una relación nueva con el hombre que es mi actual pareja.

Lo nuestro fue un “flechazo” un tanto especial. Aunque nos conocíamos desde hacía muchos años por asuntos de trabajo, nunca me había caído bien. Pero el primer contacto físico que tuvimos, que fue por pura casualidad, fue fulminante. Jamás había sentido algo así. Y por si me quedaba alguna duda sobre la naturaleza de nuestro vinculo, en nuestro primer encuentro intimo compartimos los mismos recuerdos de otras vidas juntos. (Y eso que él decía que no creía en esas cosas.)

El es la persona con quien más cómoda me siento y más auténtica soy, a pesar de lo diferentes que somos. Fue la primera persona con quien pude entregarme afectiva e íntimamente sin barreras. Junto a él he tenido la inigualable oportunidad de experimentar y aprender todo lo que he querido y más entorno a los vericuetos del amor, el sexo, las relaciones en pareja y la convivencia.

A lo largo de los años mis experiencias personales, formación, trabajo y propio proceso “terapéutico” se han ido retroalimentando. La tremenda riqueza de las experiencias que tuve en esas cuatro áreas acabó convirtiéndome en una terapeuta extraordinariamente original y efectiva. Me hice experta en amor, sexualidad y relaciones en pareja- no tanto por lo que estudié, sino por todo lo que viví.

Pero la vida se empeñó en poner en mi camino personas con bloqueos afectivos, sexuales y relacionales extremadamente complejos y resistentes. Por más que yo intentaba ofrecerles los recursos y las perspectivas más innovadoras y a la carta, no era capaz de lograr que “mejorasen”. Esto me dejó sintiéndome muy frustrada; no lograba ver en que estaba fallando…y eso que la respuesta estuvo delante de mis narices todo el tiempo.

Durante muchos años me resistí a tomarme el tiempo que necesitaba para parar y mirar en lo más profundo de mí, a pesar de tener múltiples oportunidades para hacerlo. Al final, con cincuenta y un años, mi cuerpo me obligó a parar. La transición a la menopausia, mas tanto pelearme conmigo misma, mas tanto esfuerzo empleado intentando ayudar a las personas que acudían a mí confiando en que yo les iba a poder “arreglar”, me agotaron. Colapsé.

Fue una bendición.

Esto sucedió hace cinco años. Al final decidí tomarme un descanso indefinido del trabajo, cosa que me permitió hacer precisamente lo que llevaba años evitando hacer: estar conmigo misma. Aunque no dejé de trabajar completamente, solté mis planes y expectativas para el futuro, me quedé quieta en casa…y me atreví, por fin, a embarcarme en el viaje hacia adentro de mí.

Después de tantos años practicando meditación porque creía que era lo que debía que hacer, por fin empecé a meditar por puro gusto. Descubrí la meditación y espiritualidad somática. Me ofrecieron una vía segura, amable y auto-regulable para liberar tanta tensión y dolor acumuladas en mi cuerpo.

Me di cuenta de que todos esos clientes “difíciles” me habían estado reflejando mi propia ausencia de amor propio y autoaceptación. ¿Cómo les podía ayudar a sentirse en paz consigo mismos y con las circunstancias que les había tocado vivir…cómo podía yo ayudarles a creerse merecedores de ser amados tal cual eran, cuando yo estaba más bloqueada que ellos en ese sentido? Ellos me estaban mostrando a mí lo que yo no era capaz de ver sobre mí misma.

Justo ahí es donde radica el sorprendente regalo que ofrece trabajar terapéuticamente con otras personas: nuestros clientes siempre son nuestros espejos.

Me rendí ante la realización de que llevaba toda mi vida secretamente alimentando la convicción de que primero tenía que convertirme en algo diferente o algo mejor de lo que ya era para poder “pertenecer”… y para que me aceptasen y amasen otras personas.

Me di cuenta de que yo misma me estaba rechazando, maltratando y exigiendo infinitamente más que cualquier otra persona jamás lo había hecho. Al darme cuenta de eso, mi perspectiva cambió y comprendí, entre otras muchas cosas, porqué había permanecido veinte años en un matrimonio tóxico, porqué había vivido siempre el sexo como un juego de poder y porqué me daba tanto miedo la intimidad emocional y corporal con otras personas.

Sentirme amada y aceptada «tal cual» era lo que más había anhelado a lo largo de mi vida…pero tener que mostrarme a otras personas «tal cual», era precisamente lo que más miedo y angustia me generaba. Tenia tanto miedo a  posibles las criticas, al ninguneo, al rechazo…a ser considerada no apta…que no me atrevía a expresarme, ni mostrarme libremente.

Durante esos meses de soledad, quietud y silencio se fueron desmontando  poco a poco todas las historias que había inventado y contado a mi misma (y a los demás) desde pequeña para explicar y justificar por qué era como era y porqué hacía lo que hacía.

Aunque viví todo el proceso con mucha autocompasión, fue muy duro porque al soltar las historias con las que me identificaba me sentía extremadamente expuesta y vulnerable. Lo comparo con lo que les pasa a las serpientes cuando se les cae la piel para que puedan crecer.

Al mirar hacia atrás, puedo ver que los diez años que transcurrieron entre 2005 y 2015 fueron para mi cómo el descenso que hizo la diosa sumeria Inanna al inframundo. Hay quienes interpretan su viaje cómo una metáfora del proceso inicíatico que tenemos que hacer nosotros los humanos para poder reconocer e integrar todas nuestras partes, las humanas y divinas… y nuestros aspectos más sombríos y luminosos. Al integrar estas dualidades es cuando nos reconocemos seres espirituales atemporales y multidimensionales haciendo un viaje temporal en formato 3D humano.

Lo que viví durante esos años fue eso: un proceso inicíatico en toda regla. Aunque no era consciente de estar haciéndolo. Mi descenso y estancia en el inframundo duró diez años, la salida casi cinco. Hace muy poco que estoy completamente fuera…y ahora me siento como si hubiese renacido.

Ya no me veo cómo una víctima de las circunstancias que me “tocaron” vivir. Mi perspectiva ha cambiado radicalmente al recuperar plenamente la conexión con mi corazón y mi alma. He recordado que elegí nacer en esta vida, en este momento histórico, con una finalidad. Se que todo lo que he experimentado y aprendido desde mi nacimiento no ha sido únicamente para mi más alto bien, sino que ha sido para ponerlo al servicio de otras personas y del planeta.

Ahora empiezo una etapa nueva en este viaje terrenal, con un compromiso álmico más amplio.

Cómo he dicho arriba, encarné inicialmente con el compromiso de ayudar a las personas a darse cuenta de cómo las relaciones íntimas (afectivo-sexuales) nos ofrecen la posibilidad de reconocer aspectos nuestros que solos no podemos y cómo nos abren la puerta a experimentar plenamente el amor y AMOR.

Hace pocos meses la voz de mi corazón me indicó que en esta nueva etapa post-salida del inframundo creara un «programa» que sirviese para enseñarles a las personas siete puertas que llevan al amor y al AMOR. Siete puertas, incluyendo el de la intimidad.

Siete puertas que abren a siete caminos creativos, divertidos y alquímicos que te pueden ayudar conocer y vivir plenamente el amor humano y a reconocerte parte del campo infinito de energía-AMOR que eres, que todos somos, que todo es.

He asumido este nuevo compromiso sin tener ninguna seguridad respecto a cómo será nuestro futuro en el planeta. Aun siendo muy consciente de que posiblemente una de las opciones de futuro puede incluir nuestra aniquilación (total o casi), he elegido seguir contribuyendo de la mejor manera que puedo, durante el tiempo que me queda aquí, en la creación de un paradigma relacional planetario diferente. Ojalá podamos transformar «a tiempo» como nos relacionamos con nosotros mismos, con el resto de seres vivientes y con nuestra madre tierra.

Creamos, de uno a una y desde dentro hacia afuera, un paradigma relacional planetario nuevo enraizado en el respeto, el equilibrio, la compasión y la sostenibilidad…siendo plenamente conscientes de que estamos todos interconectados e interelacionandonos con TODO, siempre.

Tengo la esperanza de que quizás así podamos revertir un proceso que empieza a parecer irreversible.

Siete puertas que se abren a siete caminos repletos de posibilidades. Caminos creativos, divertidos, liberadores y alquímicos:

Presencia, Oración, Vibración Sonora, Naturaleza, Arte, Intimidad y Servicio

Estoy en el proceso de crear un taller corto en el cual ofrecer una introducción a Las Siete Puertas al Amor. También estoy preparando un “curso” o una exploración a fondo para aquellas personas que desean hacer una inmersión en las siete puertas que llevan al amor y al AMOR.

Ambas se harán en grupos de tamaño reducido y se podrán hacer de manera presencial y en la distancia.

Si quieres conocer más, échale un vistazo al apartado LAS SIETE PUERTAS AL AMOR 

Mi arte consiste en crear vías amables y accesibles que te pueden ayudar a reconocer y bajar las barreras que has ido construyendo inconscientemente dentro de ti y que te impiden ahora experimentar plenamente amor y AMOR.

Si quieres, puedo ayudarte a hacerlo.

“Cuando las personas tienen una experiencia espiritual intensa, casi siempre se evoca la energía de amor. Esta forma de amor es incondicional, absoluta y transcendente. Es como una pulsión de energía pura, una energía que también posee unos atributos muy potentes, tales como sabiduría, compasión, atemporalidad y consciencia sublime. El amor es la energía más básica y penetrante que existe. Es la esencia de nuestro ser y del universo. El amor es el “ladrillo” fundamental de la naturaleza, conectando y unificando todas las cosas, todas las personas. El amor es más que una meta, más que un combustible, más que una idea.

Amor es nuestra naturaleza. SOMOS amor.”

Dr. Brian Weiss, “Mensajes de los Maestros”

Información básica sobre los procesos que facilito

ACTIVIDADES EN GRUPO

Crear y facilitar procesos grupales es probablemente el aspecto de mi arte que más me llena y entusiasma.

Siempre me asombra atestiguar la alquimia extraordinaria que se da en el seno de un proceso hecho en grupo. Además, he comprobado que los grupos- por muy dispares que sean los miembros – siempre se forman de una manera exquisitamente sincrónica, para el más alto bien de todos.

Actualmente todas mis actividades grupales giran entorno a mi programa LAS SIETE PUERTAS AL AMOR

 

PROCESOS CON PAREJAS

Una de mis grandes pasiones es ayudar a parejas a re-descubrir el amor, re-definir el sexo y re-inventar su relación en parejas. Para mí la relación en pareja nos ofrece un maravilloso camino para el autoconocimiento, sanación, despertar y empoderamiento. También nos ofrece la inigualable oportunidad para explorar lo que entraña compaginar el “yo + yo” con el “nosotros”.

Facilito sesiones, en persona u online, para un número muy reducido de parejas.

Encontrarás toda la información sobre los procesos que hago con parejas en el apartado PAREJAS

 

PROCESOS INDIVIDUALES

También facilito un número muy limitado de procesos individuales. Si te resuena hacer un proceso individual conmigo, échale primero un vistazo al apartado PROCESOS INDIVIDUALES

UNAS PALABRAS SOBRE COMO LLEVO A CABO MI ARTE

Te habrás dado cuenta ya de que no considero lo que hago “trabajo”, por eso prefiero llamarlo “arte”. Para mí, lo que hago es más bien un compartir creativo e individualizado de mi sabiduría, experiencia, dones, conocimientos y talentos con personas que buscan orientación relacionado con su desarrollo personal y/o espiritual. Personas que en su búsqueda se han cruzado sincrónicamente conmigo. Para mí son intercambios mágicos en los cuales ambas partes damos y recibimos…. Y que no surgen por casualidad.

Es importante que sepas que no fijo de antemano el tiempo exacto que va a durar un proceso (solo puedo ofrecer una estimación), ni puedo asegurar cuáles van a ser los resultados. Ambas cosas van a depender de lo que va surgiendo por el camino.

El enfoque del desarrollo personal y espiritual que facilito es holístico e integrativo.

Holístico quiere decir que en los procesos exploramos la totalidad de lo que eres- tus aspectos corporales, mentales, emocionales y espirituales.  Empezamos explorando el motivo que te trajo a mí, pero luego dejo que el proceso evolucione orgánicamente.

Integrativo quiere decir que te ayudo a integrar dimensiones y aspectos de ti mismo que rechazas, ignoras, infravaloras o simplemente desconoces.

Sobre mis tarifas

Para mí es muy importante que cualquier persona, independientemente de su situación económica, pueda acceder a mis servicios. Por eso las tarifas que aparecen en los diferentes apartados son orientativas. Siempre estoy dispuesta a llegar a un acuerdo económico o de intercambio de servicios que nos parezca equitativo a ambas partes.

Condiciones

Lo que si pido a cualquier persona que se plantea hacer un proceso conmigo son entrega, compromiso y ganas de bucear en las profundidades de sí misma.

Me reservo el derecho a cerrar a un proceso si percibo que no hay compatibilidad entre lo que yo puedo ofrecer y lo que la persona o pareja espera o necesita.  En las ocasiones que eso sucede siempre procuro ofrecer vías alternativas de ayuda.

 

Y PARA CERRAR

Si tienes alguna pregunta sobre mí, sobre cómo trabajo o te gustaría consultar conmigo sobre la posibilidad de hacer algún proceso- ya sea grupal, en pareja o individual – por favor ponte en contacto conmigo para que pueda contestarte o para concertar una cita informativa gratuita.

«Como hombre que ha dedicado su vida entera a la más clara y superior ciencia, al estudio de la materia, yo puedo decirles que como resultado de mi investigación acerca del átomo, lo siguiente: No existe la materia como tal. Toda la materia se origina y existe sólo por la virtud de una fuerza la cual trae la partícula de un átomo a vibración y mantiene la más corta distancia del sistema solar del átomo junta. Debemos asumir que detrás de esta fuerza existe una mente consciente e inteligente. Esta mente es la matriz de toda la materia.»

Max Planck

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MI BLOG

TESTIMONIOS

Curar una herida del pasado

Mi experiencia con Nicole fue reveladora. Yo contacte con ella a través de una amiga porque estaba perdida, no tenía claro que ocurría pero sabía que quería cambiar (tonta de mi creía que mi terapia iba a ir encaminada a lo laboral). Después de la primera consulta y con un montón de folios para descubrir que era lo que quería hacer con mi vida laboral que ahí se quedaron, salió el verdadero motivo por el cual yo tenía que conocerla y aparecer en mi vida. Ella me ayudo a curar una herida del pasado, a entender cómo eran mis padres y que llevaba de ellos, a entenderlos y quererlos como son. A aceptar una relación de pareja pasada no demasiado satisfactoria, a cerrar esa historia de la mejor manera, a perdonarme por ser la persona que fui y a aprender a no ser ella de nuevo. Gracias a sus talleres de intimidad aprendí a expresar mis emociones, a hablar ecológicamente y no volver a callarme. He pasado mucho tiempo callada, sin ser yo, sin expresarme y sin ser libre. Me acompaño, estuvo ahí, me enseño, me hizo ver y por esos aprendizajes no me los puede quitar ya nadie. Empecé a ser feliz, llevaba mucho tiempo sin serlo. Quizá lo más importante es que aprendí a quererme y no depender de lo que pudiera venir de fuera. Gracias Nicole, por si nunca te lo dije. 

Mari Ángeles

2019-06-18T17:17:42+00:00

Mari Ángeles

Mi experiencia con Nicole fue reveladora. Yo contacte con ella a través de una amiga porque estaba perdida, no tenía claro que ocurría pero sabía que quería cambiar (tonta de mi creía que mi terapia iba a ir encaminada a lo laboral). Después de la primera consulta y con un montón de folios para descubrir que era lo que quería hacer con mi vida laboral que ahí se quedaron, salió el verdadero motivo por el cual yo tenía que conocerla y aparecer en mi vida. Ella me ayudo a curar una herida del pasado, a entender cómo eran mis padres y que llevaba de ellos, a entenderlos y quererlos como son. A aceptar una relación de pareja pasada no demasiado satisfactoria, a cerrar esa historia de la mejor manera, a perdonarme por ser la persona que fui y a aprender a no ser ella de nuevo. Gracias a sus talleres de intimidad aprendí a expresar mis emociones, a hablar ecológicamente y no volver a callarme. He pasado mucho tiempo callada, sin ser yo, sin expresarme y sin ser libre. Me acompaño, estuvo ahí, me enseño, me hizo ver y por esos aprendizajes no me los puede quitar ya nadie. Empecé a ser feliz, llevaba mucho tiempo sin serlo. Quizá lo más importante es que aprendí a quererme y no depender de lo que pudiera venir de fuera. Gracias Nicole, por si nunca te lo dije. 

Comencé a vivir la sexualidad de otro modo

Hice un curso de 9 meses con Nicole hace ya muchos años, y aunque suene a frase hecha, la verdad es comencé a vivir mi sexualidad de otro modo. Conocí a otras mujeres maravillosas, todas muy diferentes, pero muy iguales en el fondo. Me abrió los ojos en muchos sentidos, y descubrí un mundo para mi desconocido. Sin embargo, todo esto se quedaría corto sin el grandísimo y seguramente exclusivo toque de Nicole. Ella sabe integrar en lo corporal lo relacionado con el alma y la meditación. El modo en que trabajábamos los diferentes aspectos del curso... absolutamente delicado y enriquecedor. No es algo fácil de explicar, pero cuando lo vives lo comprendes. Y por encima de todo ello, una fabulosa persona, un ser original y único. Profundamente agradecida.

Patricia

2019-06-18T17:18:54+00:00

Patricia

Hice un curso de 9 meses con Nicole hace ya muchos años, y aunque suene a frase hecha, la verdad es comencé a vivir mi sexualidad de otro modo. Conocí a otras mujeres maravillosas, todas muy diferentes, pero muy iguales en el fondo. Me abrió los ojos en muchos sentidos, y descubrí un mundo para mi desconocido. Sin embargo, todo esto se quedaría corto sin el grandísimo y seguramente exclusivo toque de Nicole. Ella sabe integrar en lo corporal lo relacionado con el alma y la meditación. El modo en que trabajábamos los diferentes aspectos del curso... absolutamente delicado y enriquecedor. No es algo fácil de explicar, pero cuando lo vives lo comprendes. Y por encima de todo ello, una fabulosa persona, un ser original y único. Profundamente agradecida.

Nicole ha supuesto…

Una persona clave en mi transformación personal. Un punto de inflexión en mi vida.

Sonia

2019-06-18T17:19:36+00:00

Sonia

Una persona clave en mi transformación personal. Un punto de inflexión en mi vida.

Un cambio en mi autoestima

El curso que realicé fue muy enriquecedor para mi porque me aportó un cambio en mi autoestima; empezar a conocerme; mejoras en la manera de tratarme a mi misma y en la relación con mi familia; saber dónde están mis límites y ponerlos; gestionar mi rabia, tristeza, dolor, culpa...etc, sabiendo de dónde vienen; encontré que tipo de método de relajación me servia a mi.  

Marta

2019-06-18T17:20:29+00:00

Marta

El curso que realicé fue muy enriquecedor para mi porque me aportó un cambio en mi autoestima; empezar a conocerme; mejoras en la manera de tratarme a mi misma y en la relación con mi familia; saber dónde están mis límites y ponerlos; gestionar mi rabia, tristeza, dolor, culpa...etc, sabiendo de dónde vienen; encontré que tipo de método de relajación me servia a mi.  

La verdadera conexión la viví en su compañía

Antes de hacer Terapia con Nicole, había estado con varios profesionales de diferentes tendencias; siempre obtuve algo que aprovechar; pero la verdadera conexión la viví en su compañía; una mezcla de ternura, complicidad, honestidad, pragmatismo y confianza en las proporciones justas para cada una de mis crisis, para mis momentos felices o mis espacios serenos.

Cathy

2019-07-09T10:45:16+00:00

Cathy

Antes de hacer Terapia con Nicole, había estado con varios profesionales de diferentes tendencias; siempre obtuve algo que aprovechar; pero la verdadera conexión la viví en su compañía; una mezcla de ternura, complicidad, honestidad, pragmatismo y confianza en las proporciones justas para cada una de mis crisis, para mis momentos felices o mis espacios serenos.

Un antes y un después en mi vida

En el año 2013 mi camino se cruzó con el de Nicole, ella facilitó un taller que duró 6 meses con sesiones intensivas una vez al mes, desde entonces siempre digo que mi vida tiene un antes y un después de haber realizado esta formación.Ella me abrió la puerta a “Lo Transpersonal”, facilitó la conexión conmigo misma, me acompañó en un proceso de re-conocimiento, de dar luz a determinadas sombras, de poner la mirada en patrones aprendidos, y facilitarme herramientas a poner en práctica en mí día a día de cara a llevar una vida más plena.A partir de ese encuentro, he realizado otras formaciones con ella que me han permitido seguir profundizando en el re-encuentro conmigo misma.Un valioso tesoro, del cual siempre le estaré agradecida. Gracias, gracias, gracias. Namasté.


Ofe

2019-07-21T07:51:25+00:00

Ofe

En el año 2013 mi camino se cruzó con el de Nicole, ella facilitó un taller que duró 6 meses con sesiones intensivas una vez al mes, desde entonces siempre digo que mi vida tiene un antes y un después de haber realizado esta formación.Ella me abrió la puerta a “Lo Transpersonal”, facilitó la conexión conmigo misma, me acompañó en un proceso de re-conocimiento, de dar luz a determinadas sombras, de poner la mirada en patrones aprendidos, y facilitarme herramientas a poner en práctica en mí día a día de cara a llevar una vida más plena.A partir de ese encuentro, he realizado otras formaciones con ella que me han permitido seguir profundizando en el re-encuentro conmigo misma.Un valioso tesoro, del cual siempre le estaré agradecida. Gracias, gracias, gracias. Namasté.